Durante el día, la Daghkamer, con hermosas vistas al Oudezijds Voorburgwal, era la sala de estar de la familia Hartman. Por la noche, se utilizaba como dormitorio. La cama empotrada se encuentra todavía allí, a la izquierda de la puerta. Cuando Jan Hartman compró esta casa en 1661, tenía cuarenta y dos años de edad, estaba casado y era padre de cinco hijos.

Para la restauración de esta casa histórica, se reconstruyeron los tapices murales de esta habitación. No fue una tarea fácil, dado que prácticamente no se han conservado en los Países Bajos ninguno de estos preciosos textiles, que, además de decorativos, también estaban diseñados para mantener el calor. Para conseguir una reproducción lo más acertada posible de la Daghkamer, nos inspiramos en el castillo de Skokloster, construido en Suecia entre 1654 y 1676. 

Inspirándonos en el diseño de las tapicerías murales de este castillo, que todavía están en buenas condiciones, realizamos unas nuevas copias para la Daghkamer. Para poderlas retirar fácilmente de las paredes, están colgadas de clavos, al igual que en el Siglo de Oro.

La escalera que lleva hasta la Daghkamer tiene escalones tanto cóncavos como convexos. Esta es todavía una de las escaleras de roble originales del siglo XVII.