La entresala

Los fieles católicos subían las escaleras de la iglesia de la buhardilla para asistir a la misa.

Cuando se construyó la escalera, aún quedaba suficiente espacio en esta planta para integrar una habitación adicional: la entresala. A través de la ventana se puede ver una cama empotrada; este espacio, además de dormitorio, probablemente era también un espacio de vivienda y de trabajo. 

Hoy en día, cientos de visitantes del museo suben estas escaleras todos los días. El siglo pasado, el número de visitantes alcanzó los 1,2 millones, provocando el desgaste de los escalones. Por esa razón, algunos escalones fueron recubiertos con nuevas planchas; ahora, se ha dejado de nuevo a la vista una zona de los escalones originales, y la zona media de cada escalón se ha reforzado con madera nueva.