La segunda casa del callejón

Desde el momento en que se inauguró la iglesia, en 1662, Nuestro Señor en la Buhardilla siempre tuvo su propio sacerdote. Y desde ese momento hasta 1887, esta fue la casa donde vivió, y este espacio probablemente era una zona mixta de despacho y de dormitorio. Petrus Parmentier fue el primero en ocuparla.

Antes de ese momento, la casa del callejón era bastante lujosa. Tomemos por ejemplo el suelo de mármol que su amigo Jan Hartman, que le alquiló la casa por doscientos cincuenta florines al año, hizo colocar en esta sala en 1662. Este mármol todavía sigue ahí.

Hartman quería que se permitiera al sacerdote seguir residiendo en la vivienda hasta el final de sus días. En su lecho de muerte, dictó un codicilo en el cual autorizaba a Parmentier a utilizar las viviendas y la iglesia durante todo el tiempo que quisiera; sin embargo, los acontecimientos fueron diferentes. Hartman falleció en 1668, a los cuarenta y nueve años de edad, dejando tras de sí deudas considerables. Pocos años después, la situación financiera era tan dificultosa, que la familia de Hartman se vio obligada a vender los edificios. Petrus Parmentier tuvo que mudarse.