La Sael es la habitación donde el comerciante Jan Hartman recibía a sus invitados. Sin duda, quedaban impresionados por tanta riqueza. Esta era precisamente la intención del cabeza de familia.

Hartman provenía de la localidad alemana de Coesfeld, y en Ámsterdam pasó de panadero oficial a empresario de éxito. Quería transmitir la prosperidad y el éxito. Para enfatizar su estatus, aunque no era un aristócrata, hizo decorar la chimenea con su escudo de armas y el de su esposa. 

La simetría del diseño de la Sael se aprecia inmediatamente: es el estilo del Clasicismo holandés. En el Siglo de Oro, era un estilo muy popular. El patrón simétrico de la planta se refleja en los nueve casetones del techo.

El interior de la Sael data en su totalidad del siglo XVII. Sin embargo, durante los trabajos de restauración, se encontró que el yeso blanco de las paredes databa de un período posterior. Por lo tanto, esta capa se retiró cuidadosamente, estudiándose con todo detalle los restos bajo la misma. De momento, se ha devuelto al yeso su color original, el mismo que conoció Hartman: amarillo con un toque de naranja.